Madreperla

Te encontré por casualidad
Fuiste de madreperla negra
como uva oscuro postre y madura
ridículo el caso a la oscuridad
susurrándome veo el agua de un rio que conoces
el claro entre las piedras sobre el recodo en su lento fluir
con su cola de fuego.
Lento como mis manos en busca del nexo
entre tu sexo.
Confieso que mi boca
fue como una onda descargando
sobre tu seno chispas de luciérnagas .
Me adentré en ti casi sin moverme
sin verte
lentamente como el agua calma de este río.
Fuiste salvaje y dulce
entre el placer y el sueño
entre el fuego y la noche
tus ojos pedían en el instante
aquello de ahora te donaba
en alto como ramos movidos del mismo viento
en bajo como las raíces que se tocaban
llevándote lentamente hacia el mar.

© Arturo B.

 

Anuncios

En mi habitación

Sombra y calor
en mi habitación,
cubrecama anaranjado y arañazos,
manos aferradas a los sentidos.

Nos metemos bajo la piel
sudamos nuestro olor
enrollados
como pensamientos en movimiento.

Somos cabriolas de vida y
espera de gritos sofocados,
somos tus ojos negros
que se encienden
a mi mirada.

Somos el éxtasis del ser
esclavos de momentos
en cuales es prohibido morir.

© Arturo B.

A mi Dulce María.. cuidaré con esmero las fresas de mi jardín, no pueden faltar nunca.

LAS FRESAS

fresas

Una tarde de sábado
me preguntabas
¿Te gustan las fresas?
dije si, entusiasmada
vino a mi mente
su rojo color
su jugo agridulce
delicioso
Mmmm, mi paladar
se inquietó
imaginándome
un sabroso cóctel,
llegué a tu casa
mas tarde por las fresas
prometidas,
al vernos me besaste
y pregunte cualquier cosa
de pronto dijiste
voy por las fresas
“ponte cómoda”
solo sonreí tranquila
cuando volviste
se esfumó la paz
me tomaste del talle
yo de los cabellos
nos tiramos al sofá
casi arrastras
llegamos a la alcoba
ebrios, enloquecidos
pusiste las fresas
una a una
en mi piel ya desnuda
estaban heladas
pero las consumía nuestro calor
deje hicieras como
quisieras
solo queríamos amar, jugar,
deshechas las fresas en tus manos
me embadurnaste de sus
olorosos jugos
bebiste de mi piel
yo de tu boca
fue muy rica esa tarde,
impetuosa y pasional
pasada la explosión frutal
me atreví a preguntar.

¿Y dónde están las fresas?

© Dulce María V.

TÚ… EN MI…

tuenmi

Me abriga, me motiva,
tu cuerpo encendido
al amparo del mío,
y mis labios cubiertos
con tu sabrosa boca
oh, que placer sentirte
rozando mi suave capullo
recibiendo tu fuego
lame con tu saeta ardiente
este botón que de placer
palpita, vibrante, complacido.

En medio de tu piernas de seda pura
al vaivén de este ritmo de pasión
en un abrazo que eterno quiero sea,
beso tu boca,
dulce manantial que deshidrata
mi sed y nutre mi alma,
deslizándome en ese tobogán
volcánico en un sube y baja
recibo los flujos de tu rosa,
me arrodillo a tus pies mi diosa
para chupar
encendido botón y así franquear
la entrada a tu valle,
cabalgando tus sentidos,
haciéndolos míos.

© DuMaAr

Salvaje amor

salvaje

Un parpadear de luna
un rayo de sol
y luego besarte,
ansío perderme
en las comisuras
de tu boca
que teme besarme,
frotame, arañame
entre tu lengua
lame con vehemencia
el canela de mi piel,

Aprisiona con tu boca
mis senos despiertos
a tus besos,
no quiero pudor
ni tiento,
quiero tú amor salvaje
de hombre, amante,
de furia ardiente,
beber la sal de tu deseo
estar bajo el vigor de tu sexo
acunar entre tus piernas
mi intimidad de clavel

Dirige esta entrega
cabalga a placer
en mi lecho
tú destino será el mio
soy vehículo de tu alma,
apetecible es tu cuerpo
vivo hueca de varón,
andar tus pasos quiero
bebiendo a besos tu licor,
embriagada de tu aroma
¡no quiero saber de mi!

© Dulce María V.
Para Arturo

En la Noche Que Avanza

Quisiera tenerte entre los brazos para sentir tu calor
y vestir con la lengua tu piel blanca y desnuda
hasta los gemidos violentos de un acople con amor
y a las lagrimas más dulces en la noche que avanza.

Penetrar en lo más hondo de tu cuerpo lujurioso
para desvelar ese misterio desconocido a cada amante
así frágil y sublime como un canto silencioso
que acaricia tus labios con la fuerza de un instante.

Luego raptarte bajo el cielo de promesas luminosas
donde los escalofríos se disuelven y ahogan los pensamientos
hasta hacernos adormecer entre las nubes y las rosas
en la alcoba transparente como los sueños más ligeros.

© Arturo B.

Para ti…D.M.

 

CÓGEME… SACIATE… APRIÉTAME

Coge mis manos
llévalas a descubrir
el eco de tus suspiros
para luego atarlas
a tus ganas escondidas

Cógeme los labios
libélulas en vuelo
a disolver linfa
de tu sedosa lengua
carnal seductor misterio
que captura el alma.

Cojo tus senos
deshojo pétalos rosa
ente los dedos de rocío
para transformarlos
en dulces capullos
florecientes dentro la boca

Coge mi mirada
apaga la luz

La pasión
es faro señalado
a iluminar los sentidos
en esta bisbiseada noche
te amo y te deseo

Te poseo toda
en incisión de geranio
dentro el cuerpo
en pálido tremor

Saciate…
Recogemos el instante
conservamos el perfume
dentro el jadeante respiro

Saciémonos
luego…
en el fuego exhausta
entre mis brazos
al calar los parpados
apriétame te cunaré
el alma.

© Arturo B.

Deseo robado

deseo

Crecerá la corriente
de este mar voluptuoso
que no se deja domar
hasta tenernos dentro
abro tu boca con mis labios,
con los dientes
flor de fuego,
soy mujer encendida
que te ama sin medida
bebernos el cuerpo
sudores, y olores
que nuestro amor destila
me consumes
me devastas
me desnudas al mirarme
y en la desesperación
de amarnos
hacer de lo divino
una blasfemia
somos comunión
de almas desgarbadas
donde hubiera virtudes,
abrazando deseos
robados,
mordiendo frutos ajenos…

© Dulce María V.

¡Ven!

ven.jpg

Ven!

Ven, ven aquí, que te espero
busca entre mi ser
algo para ti especial
con tus dedos
abre los pétalos
que hoy te regalan su aroma
toca mis labios
con vehemencia
introduce tu aliento
dulcemente
hasta que arda con locura
gime, no te detengas
sigue galopando
hasta saciar tu alma
con un grito terrenal
expulsado de la divinidad
que nos regala
la satisfacción buscada
y alcanzada,
vuélvete a mi
en franca batalla
y colmemos de cariños
este idilio…

© Dulce María V.

La Magia Del Primer Beso

Y empezamos a bailar
lentamente
como en trance.
Las miradas soñadoras.

Pero no nos agitamos… no seguimos la música.
El baile es una escusa para estar mas juntos…
ojos en los ojos,
sumergidos en la magia de luces veladas.

Rozo tus labios con los míos y los siento vibrar.
-susurrame cualquier cosa- casi te imploro,
no importa que…
quiero solo respirar tu palabras…
embriagame del soplo perfumado que las transporta…
gozar de la tibieza que difunden.
Mientras el corazón, enloquecido, parece
quererse crear un paso del cual salir.

Pero no es solo en su galope desenfrenado.

También el suyo, tamborilea furioso, en simbiosis con el mío.
Lo siento. Lo veo.
Lo siento de tu respiro… siempre más anheloso.
lo veo de tu seno, que se hincha convulso,
a ritmos de últimos jadeos… seductor… perfumado.

Ahora lo sé… queremos la misma cosa.

Queremos entrar el uno en el otro…
transmitirnos las emociones que nos están cautivando.
Queremos fundir nuestras almas en un único, sublime, soplo vital,
y hay solo un modo de hacerlo.

Los labios parecen haber comprendido… se entreabren… al unisón.
Como obedeciendo a una silenciosa señal.
las lenguas se asoman sinuosas, movidas de vida propia,
entre cándidos dientes que parecen deleitarse del eminente contacto.

Se entrelazan suaves,
para mejor saborearse una a la otra.
se recorren…
ahora en mi boca.. ahora en la suya…
en un creciendo de imparable pasión.

Candentes… lascivas, sedientas de sensuales fluidos,
que como agua salada… no nos sacan la sed.

© Arturo B.